¿PUEDE LA RETÓRICA DE LA GUERRA DURANTE EL COVID-19 AYUDAR A ELEVAR A LAS MUJERES?

febrero 15, 2021 § Deja un comentario

El 2020 está (finalmente) en nuestro espejo retrovisor. Mientras preparamos las resoluciones para el Año Nuevo, podemos reflexionar sobre los “tiempos sin precedentes” del pasado año. El panorama de caos del 2020 lo dominó, por supuesto, la pandemia del Covid-19. El Coronavirus devastó la economía en todos los niveles, impactando a la toma de decisiones familiares individuales, así como a la política nacional, pero estas consecuencias fueron particularmente catastróficas para las mujeres, quienes cargan con la peor parte de la pérdida de empleos y la prestación de cuidados. Por ejemplo, en diciembre, los Estados Unidos experimentaron la pérdida de 150,000 empleos y fueron mujeres quienes sufrieron todas estas pérdidas.[1] La carga adicional del cuidado de los niños cuando las escuelas quedaron fuera de sesión, recayó sobre las mujeres y aparentemente “retrocederá a las mujeres hasta 10 años atrás en el contexto laboral”. [2] Sin embargo, incluso en tiempos de crisis, existen oportunidades para promover la causa de igualdad para las mujeres.

Quizás una de las partes más extraordinarias del año pasado es la retórica manejada por los líderes globales para enfatizar el tema de la pandemia del Covid-19 y movilizar al público en torno a una respuesta. Esta lucha ha sido comparada con una guerra por personas prominentes alrededor del mundo.

  • “Varias personas lo han dicho, pero – y lo siento, en realidad: Soy un presidente en tiempos de guerra. Esto es una guerra. Esto es una guerra. Un tipo de guerra diferente a las que hemos tenido antes” – Presidente Donald Trump [3]
  • “Estamos en guerra contra un virus que amenaza con destrozarnos” – Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director-General de la Organización Mundial de la Salud [4]
  • Un blog de las Naciones Unidas describió a los trabajadores de la salud como los “soldados de primera línea” contra el covid-19. [5]
  • “Las pruebas son solo el comienzo en la batalla contra el covid-19.” – New York Times
  • El gabinete de Bolsonaro, del cual un tercio de los participantes son oficiales militares, declaró abiertamente en un comunicado de prensa que Brasil está en ‘guerra’ y debe ‘combatir’ un ‘enemigo invisible.’[7]
  • El gobernador democrático de Nueva York, Andrew Cuomo … comparó a los trabajadores de la salud con “tropas…”[8]

¿Por qué tantos líderes se apresuraron a usar la retórica de la guerra? El 2020 fue un año electoral para algunos y las crisis presentan oportunidades para que los políticos aumenten el apoyo del público hacia ellos mismos. Sin embargo, “Cuando usamos el lenguaje de la guerra para simbolizar algo bueno y noble con el propósito de enviar mensajes de crisis, ignoramos el impacto desproporcionado del conflicto sobre las mujeres y las niñas y la marginalización que sufren en la toma de decisiones tanto en la creación de la guerra como en la construcción de paz. Pasar por encima de las experiencias reales y dolorosas de las mujeres en la guerra es una mala manera de alentar o tranquilizar a una comunidad… El encuadre de la guerra sugiere una urgencia en la cual ‘ahora’ nunca es el momento para criticar – en tiempos de guerra, permanecemos unidos, no criticamos. Esto es tristemente familiar para quienes trabajan en WPS, donde muy a menudo estamos demasiado ocupados con los conflictos o demasiado ansiosos por obtener un rápido acuerdo de paz como para escuchar a mujeres o darles poder para tomar decisiones.[9]

Pero como “el final de la guerra puede traer cambios institucionales y un mejor contrato social” [10] para las mujeres y poblaciones maginadas, no podemos ignorar la posibilidad de que el fin de la pandemia podría traer cambios similares a nuestras sociedades. En el pasado, esto incluía más oportunidades de empleo y educación para las mujeres, expansión de servicios de salud y seguridad social, sindicatos más fuertes y generalizados, y mucho más. [11]

En lugar de desear que las cosas pudieran “solo volver a la normalidad”, ¿cómo podemos usar esta crisis, esta energía de cuasi-guerra, para abogar por la igualdad de las mujeres? Y como estamos justo en el comienzo del 2021, ¿qué resoluciones podemos hacer para traducir esos sueños a cambios reales? ¿cómo podemos tomar prestado el lente de los veteranos que apoyan la guerra para levantar a las mujeres que son nuestras “soldados de primera línea”?

Sueño 1: Igualdad de empleo

Titulares como “La Pandemia Retrocederá a Nuestras Mujeres hasta 10 Años Atrás en el Contexto Laboral” y “Las mujeres representaron el 100% de los 140,000 empleos eliminados por la economía de los Estados Unidos en diciembre” no son buenas noticias para la paridad de género en el empleo, y la pérdida de puestos de trabajo y las desigualdades en el desempleo han conducido a la conocida “recesión femenina”.[12] Por otro lado, “trabajar desde casa incentiva a un cambio cultural en los lugares de trabajo para ver a las mujeres como cuidadoras y trabajadoras al tiempo”, aunque a menudo esto va acompañado de cargas desiguales de cuidado y trabajo de limpieza para las mujeres.[13]

Actualmente, el gobierno federal de los estados unidos ofrece privilegios especiales de empleo a individuos que se han sacrificado al servicio de su país durante conflictos militares. “veteranos que son discapacitados, que cumplieron con un servicio activo durante ciertos periodos específicos o en campañas militares tienen derecho a la preferencia sobre otros en procesos de contratación para prácticamente todos los puestos de trabajo del gobierno federal”. [14] las políticas que le dan prioridad a las mujeres y las madres que soportan una mayor carga en su tiempo para mantenernos saludables y a salvo podrían ayudar a mitigar las pérdidas económicas significativas que han sufrido las mujeres durante la pandemia.

Sueño 2: Revolución de la salud publica

He podido recibir tres pruebas de Covid-19 en distintas ocasiones en los últimos 5 meses en el campus de la Universidad Texas A&M sin necesidad de copagos o tarifas en nombre de la lucha contra este “enemigo invisible”. Con las UCI desbordadas y las funerarias incapaces de lidiar con la cantidad de cuerpos, esta pandemia es una obvia amenaza que requiere la toda la fuerza de nuestro sistema de salud para ser derrotada. Hemos visto campus universitarios, empresas, cervecerías, e incluso parques de diversiones convertir la mano de obra, los metros cuadrados, la experticia y las operaciones con la intención de derrotar un virus.

Después de la Segunda Guerra Mundial, “las fábricas estadounidenses que demostraron ser esenciales para la guerra rápidamente se movilizaron en torno a la paz, manifestándose para cumplir con las necesidades de los consumidores” [15] en vista de los persistentes problemas de la salud pública que enfrentan las mujeres, como el acceso a la atención medica, las tasas de mortalidad maternal o la violencia doméstica.

Sueño 3: posesión de propiedad

En un estudio llevado a cabo por Caner y Wolff se encontró que “para todas las razas, los hogares encabezados por mujeres, de los cuales el 58 por ciento se consideran pobres en activos, tienen las tasas más altas de pobreza de activos de todos los tipos de hogares”. Mientras que “los hogares encabezados por parejas casadas tienen un promedio de $223,194 de patrimonio neto, los hombres cabeza de familia tienen un promedio de $111,951  y las mujeres cabeza de familia uno de $85,319”.[16] Obviamente, existe una gran brecha en la posesión de vivienda, especialmente entre hombres y mujeres, por razones variadas y complejas. Entonces, veámoslo a través del lente de la retórica de la guerra.

Los ‘GI Bills’ establecidos después de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea ayudaron a los veteranos a adquirir sus propios hogares. De hecho, “el mayor incremento de posesión de viviendas en Estados Unidos en el Siglo XX ocurrió entre los años 1940 y 1960” gracias a estos proyectos de ley. Como las mujeres son las “soldados de primera línea”, o las soldados del Covid, sacrificando su tiempo y salud para proveer cuidados, tal vez sería posible apoyar un auge de vivienda a principios de la década del 2020, ofreciendo beneficios de vivienda para las mujeres como lo hicimos con los soldados luego de la Segunda Guerra Mundial o la Guerra de Corea.[17]

En definitiva, la palabra tiene poder. Si nuestros líderes eligen implementar este intenso lenguaje de guerra para alcanzar sus fines políticos y productivos, no debería haber la más mínima duda para implementar el mismo lenguaje con el mismo fervor para compensar a quienes han sido perjudicadas en su mayoría a causa del conflicto que estamos enfrentando.

-E.P.B.

[1] https://fortune.com/2021/01/08/covid-job-losses-women-december-us-unemployment-rate/

[2] https://www.nytimes.com/2020/09/26/world/covid-women-childcare-equality.html

[3]https://www.whitehouse.gov/briefings-statements/remarks-president-trump-vice-president-pence-members-coronavirus-task-force-press-briefing-8/

[4]https://www.who.int/news/item/26-03-2020-who-s-director-general-calls-on-g20-to-fight-unite-and-ignite-against-covid-19

[5]https://www.un.org/africarenewal/web-features/coronavirus/health-workers-are-frontline-soldiers-against-covid-19-let%E2%80%99s-protect-them

[6] https://www.afsc.org/blogs/news-and-commentary/how-to-talk-about-covid-19-pandemic

[7] Brazil’s war on COVID-19: Crisis, not conflict—Doctors, not generals Matheus Hoffmann PfrimerDialogues in Human Geography 2020, Vol. 10(2) 137–140

[8] https://www.c-span.org/video/?470811-1/york-governor-cuomo-coronavirus-news-conference

[9] https://www.aspistrategist.org.au/metaphorical-militarisation-covid-19-and-the-language-of-war/

[10]mckinsey.com/business-functions/strategy-and-corporate-finance/our-insights/the-war-on-covid-19-what-real-wars-do-and-dont-teach-us-about-the-economic-impact-of-the-pandemic

[11]mckinsey.com/business-functions/strategy-and-corporate-finance/our-insights/the-war-on-covid-19-what-real-wars-do-and-dont-teach-us-about-the-economic-impact-of-the-pandemic

[12] https://www.ipr.northwestern.edu/news/2020/doepke-gender-wage-gap-during-the-pandemic.html

[13] https://gender.stanford.edu/news-publications/gender-news/working-home-solution-gender-inequality

[14] https://www.dol.gov/agencies/vets/programs/vetspref

[15] https://www.history.com/news/post-world-war-ii-boom-economy

[16] Asena Caner and Edward Wolff (2003)

[17] https://www.nber.org/system/files/working_papers/w17166/w17166.pdf

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